Esta mañana me he pasado por el bar de Edu. Estaba a tope. Me he pedido una caña y aún no me la he tomado. Es lo malo del mundo virtual, que como no te centres mucho te quedas sin imaginarte que bebes algo. El caso es que hoy en día es difícil no distraerte, con la cantidad de información que nos llega por todos los flancos, cada cual más preocupante, que nos atora el paso de las neuronas. De momento, nada esperanzador en el horizonte, pero todo llegará. Solo es cuestión de tiempo que la línea ascendente del contagio llegue a dar esa curva que nos tiene a todos tan preocupados.
Hablando de curvas, muchas veces pienso que mi nevera también debiera ser virtual, un poco al menos: como esto se prolongue mucho tiempo no salgo por la puerta… Por eso me gusta Calceatense’s, porque no engordas ni maltratas el hígado. Y encima, todo Dios te invita a cosas. ¡Qué gente más generosa!.
La economía también debiera ser virtual, porque nunca te falta pasta y te puedes dar mil caprichos: “Me gusta ese Jaguar virtual. Póngamelo. Sí, la mujer del anuncio también”. “Ese chalet virtual en el acantilado, sobre un mar de agua azul turquesa, no está nada mal. Me lo llevo. O, mejor, que sean dos, que somos muchos de familia”. “Me encanta viajar. Voy a dar una vuelta al mundo de dos años de duración en hoteles de superlujo. ¿Cuánto dice que vale?. Barato me parece, espero que no pierda dinero con esto. Tome un millón de propina”. El mundo virtual es la leche…
Pero Calceatense’s también tiene su mundo real, que es la propia gente, que habla de todo y, además, con muy buen rollo, de momento. Informativamente es una buena referencia –siempre cogiendo todo con pinzas, a priori- porque la actualidad discurre a la velocidad del vistazo por la ventana: “La UME está en el centro de salud”, “Están desinfectando el supermercado tal”, “Ahora mismo está Enrique Cerezo tocando la gaita en la ventana”… Más que un bar es como un par de ojos abiertos a la ciudad y al mundo.
Play it again, Edu. Ponme ota caña, que esta está caliente ya, y ponles una a todos. Con unas Gildas. Esta ronda corre de mi cuenta.